Muchas personas creen que los accidentes de tránsito siempre son culpa del conductor. Pero ¿sabías que miles de choques se deben a fallas mecánicas o productos defectuosos? Desde airbags que no se activan hasta frenos que fallan inesperadamente, los defectos de fábrica pueden causar lesiones graves o incluso fatales.
Los retiros de vehículos son más comunes de lo que imaginas. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) reporta cientos de miles de vehículos retirados cada año por problemas de seguridad que incluyen bolsas de aire defectuosas, fallas de dirección, sistemas eléctricos inestables y errores de software. Cuando estas fallas no se detectan o reparan a tiempo, pueden provocar accidentes devastadores.
Por otro lado, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor señala que los fabricantes, distribuidores y vendedores tienen la responsabilidad de garantizar que los vehículos y sus componentes sean seguros para su uso. Si no cumplen con esta obligación, pueden ser considerados legalmente responsables por los daños que causen.
Si sufriste un accidente por un defecto de diseño, fabricación o falta de advertencia sobre un riesgo, es posible presentar una demanda por responsabilidad de producto. Estas reclamaciones permiten que las víctimas obtengan compensación por gastos médicos, dolor y sufrimiento, pérdida de ingresos y otros daños.
Contar con un abogado de lesiones personales con experiencia en casos de productos defectuosos es clave para demostrar la falla y enfrentar a las grandes compañías automotrices o aseguradoras.
Lucharemos por ti para que no pagues el precio de un error que no fue tuyo. Si sospechas que un defecto en tu vehículo causó tu accidente, contáctanos aquí para una consulta gratuita y en español.