Cada vez que te subes a un vehículo, un simple gesto puede salvar tu vida: abrocharse el cinturón. El CDC afirma que usar el cinturón reduce casi a la mitad las lesiones graves y mortales en un choque, y lo considera la forma más eficaz de proteger a adultos y niños mayores. Aun así, millones de personas no se abrochan en cada trayecto y los accidentes de tráfico siguen siendo una de las principales causas de muerte entre las edades de 1 a 54 años. La mayoría de las víctimas mortales son conductores o pasajeros, y muchas de ellas no llevaban el cinturón puesto en el momento del siniestro.
Los datos de la misma fuente indican que alrededor del 60 % de quienes murieron en 2021 iban dentro de un vehículo y más de la mitad de los adolescentes y adultos fallecidos no estaban abrochados. Más de 1,8 millones de personas fueron atendidas en las salas de urgencias ese año por lesiones relacionadas con accidentes de tráfico y el coste de las lesiones no mortales superó los 220 mil millones de dólares. Por su parte, la NHTSA señala que en 2017 los cinturones salvaron casi 15 000 vidas y que si todos se hubieran abrochado se podrían haber salvado más de 2 500 personas adicionales.
Además de salvar vidas, los cinturones reducen el riesgo de muerte en un 45 % para los ocupantes de automóviles y en un 60 % para los de camionetas ligeras, y disminuyen las lesiones moderadas a críticas en un 50 % y 65 %, respectivamente. La NHTSA advierte que no usar el cinturón aumenta la probabilidad de salir despedido del vehículo y que las bolsas de aire, aunque son un complemento importante, no sustituyen al cinturón. Un cinturón correctamente colocado te mantiene en el asiento, evita que impactes contra el interior del vehículo y permite que los airbags funcionen como deberían.
Si a pesar de llevar cinturón resultas herido en un accidente, sigue estos pasos para proteger tu salud y tus derechos:
- Busca atención médica inmediata. Algunas lesiones internas pueden tardar en manifestarse; un examen oportuno puede salvarte la vida.
- Llama a la policía y reporta el accidente. Un informe oficial sirve como evidencia fundamental si decides presentar una reclamación.
- Documenta la escena. Toma fotografías de los vehículos, de la zona del choque y de tus lesiones, y recopila los datos de contacto de los testigos y del otro conductor.
- Consulta con un abogado especializado. Las compañías de seguros suelen ofrecer indemnizaciones mínimas; un abogado experimentado puede ayudarte a reunir pruebas, negociar con la aseguradora y obtener una compensación justa por gastos médicos, salarios perdidos y sufrimiento emocional.
En The Law Offices of Larry H. Parker comprendemos que un accidente puede cambiar tu vida en segundos. Nuestro equipo bilingüe está comprometido con tu recuperación y con la búsqueda de justicia. Si te lesionas por la negligencia de otro conductor o por un defecto del vehículo, llama al 877‑469‑1830 y lee más aquí https://www.lucharemosporti.com/. Abogados que luchan por ti para que tú y tu familia estén seguros y protegidos.