Los juguetes forman parte de la infancia, pero no siempre son inocuos. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE. UU. (CPSC) informa que entre 2016 y 2023 hubo 1,8 millones de lesiones relacionadas con juguetes atendidas en salas de emergencia y al menos 10 muertes infantiles. En 2023 se registraron 231 700 lesiones; casi el 45 % afectó la cabeza y el rostro y los scooters no motorizados representaron el 23 % de las lesiones. Aunque la mayoría de los incidentes fueron leves, estos datos muestran que un regalo inofensivo puede convertirse en un peligro si no se usa correctamente. A continuación presentamos recomendaciones para reducir riesgos y los pasos legales a seguir cuando un juguete causa daños.
Cómo reducir el riesgo de lesiones
- Compra productos apropiados para la edad. Sigue las pautas de edad del fabricante; un juguete diseñado para niños mayores podría contener piezas pequeñas que provoquen asfixia. La CPSC recuerda que las piezas pequeñas, baterías de botón y imanes pueden ser mortales para los más pequeños.
- Busca certificaciones y compra en tiendas confiables. Adquiere juguetes nuevos en minoristas de confianza y revisa si cuentan con sellos de certificación de seguridad. Evita productos sin información clara sobre el fabricante o vendedores que no ofrezcan políticas de devolución. Antes de comprar juguetes de segunda mano, verifica si están sujetos a campañas de retiro.
- Utiliza equipo de protección. La CPSC aconseja que los niños que usan scooters, patinetas y bicicletas no motorizadas siempre lleven cascos certificados, rodilleras y coderas. Asegúrate de que el casco se ajuste correctamente y reemplázalo si ha sufrido impactos.
- Supervisa el juego. Vigila a los niños mientras juegan, especialmente si el juguete tiene piezas móviles o baterías. Asegúrate de que usen el juguete según las instrucciones; los scooters deben usarse en superficies lisas y lejos del tráfico.
- Mantén los juguetes en buen estado. Desecha juguetes rotos, reemplaza baterías dañadas y guarda las instrucciones. El mantenimiento adecuado reduce el riesgo de fallos que puedan causar lesiones.
¿Qué hacer si un juguete hiere a tu hijo?
- Atiende la emergencia. Busca atención médica inmediata. Algunas lesiones, especialmente en la cabeza, pueden agravarse con el tiempo.
- Conserva el juguete y los empaques. No tires el juguete defectuoso ni sus piezas; podrían servir como evidencia en un reclamo por responsabilidad del producto. Toma fotografías de la escena y de las lesiones.
- Reporta el incidente. Notifica la lesión al fabricante y presenta un informe en la CPSC para contribuir a la seguridad de otros consumidores.
- Consulta con un abogado. Algunos juguetes defectuosos o mal etiquetados pueden dar lugar a demandas por responsabilidad del fabricante. Un profesional evaluará si hubo negligencia en el diseño, fabricación o advertencias del producto y te ayudará a reclamar la indemnización por gastos médicos, dolor y sufrimiento.
¿Cuándo buscar ayuda legal?
Si una lesión por juguete ha provocado tratamientos médicos costosos, cicatrices permanentes o alterado la vida de tu hijo, considera presentar una demanda por producto defectuoso. Los abogados de lesiones personales de nuestro despacho también representan a víctimas de accidentes de auto y a quienes sufren lesión en propiedad. Sabemos qué hacer después de un choque o un incidente con un producto peligroso. Lucharemos por tu compensación por lesiones para que puedas concentrarte en la recuperación de tu familia. Llama al 877‑469‑1830 para una consulta en español y sin costo.
Este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoría legal. Cada caso es diferente. Long Beach, CA.